Entrevistas de Tango, Noticias de Tango

CAMBIO DE ROLES EN EL TANGO. Por Manuel Gonzalez

Hoy hablaré de un tema un tanto controversial, si se lo mira desde el punto de vista de los códigos Tangueros y los conservadores del tango.

Me refiero a los CAMBIOS DE ROLES en el tango:
Es casi imposible, no pensar en roles definidos cuando se habla de tango.

Seguramente para mucha gente es obvio que en esta danza el Hombre lleva y la mujer sigue. Sin embargo, quienes son estudiosos del tango, saben que las evidencias de que el tango se bailaba entre hombres es irrefutable. Muchas son las teorías, desde el lucimiento y competencia de los compadritos entre ellos, hasta la que dice que los hombres desarrollaban su baile entre ellos, para luego poder deslumbrar mejor a las mujeres en los prostíbulos.

Los roles del tango, definen algo así como “las reglas de juego”, Y se basan en quien dirige y quien corresponde la danza. Se le llama “Hombre-Mujer” a los Roles asumidos en esta danza, o en la Jerga* de los profesores se usa “de” hombre o “de” mujer; y también Rol Masculino Rol femenino. Pero en muchos países se dice “Leader” (Líder) al que lleva la danza y “Follower” (seguidor) a quien sigue el baile, no definiendo así sexos ni sexualidad por el rol asumido o elegido.

Se le llama entonces “Cambio de Roles” cuando alguien que Suele llevar la danza decide también, instruirse y practicar en el papel de seguirla y a su vez también cuando alguien que la sigue decide llevarla. No hay que confundir esto con signos de homosexualidad. Afuera deben quedar las palabras gay, lesbiana u homosexual. Uno no es mas macho por llevar a una mujer y la mujer no es sumisa por seguir al hombre, como tampoco un hombre es afeminado si sigue la danza y la mujer no es varonil por llevarla. Los hombres somos mas prejuiciosos que las mujeres y es por esto que el índice de mujeres que saben o les interesa aprender el rol masculino, es mucho mayor que el de hombres interesados en aprender el rol femenino.

No es cierto que un Hombre enseñe mejor a los hombres, y las mujeres mejor a las mujeres. Tampoco es cierto que una mujer baile mejor de quien sigue y que un hombre baile mejor de quien lleva. Si lo vemos como disciplina cualquiera puede darse cuenta de que el tango no es cuestión de fuerza, y que la mujer tranquilamente puede guiar a un hombre más alto y más pesado que ella, como también un hombre pequeño y desgarbado, puede guiar perfectamente a una enorme mujer. El tango es un arte que se basa en los cambios de peso, comunicación, equilibrio, entenderse y cuidar del equilibrio del otro. Todo se basa en entender sensiblemente el funcionamiento del cuerpo propio y el de la pareja. Muchas veces estos puntos, me recuerdan a algunas artes marciales, en donde con pequeños y simples movimientos, se logran resultados sorprendentes. Lo mismo se ve cuando un hombre o una mujer de 70 u 80 años puede bailar como los dioses, y mucho mejor que jóvenes atléticos, ágiles, flexibles, y expertos en pilates.

Es bueno que el alumno tome clases con dos profesores (sobre todo un principiante) y este sea enseñado viendo una pareja bailar. Pero cuando esto no es posible, el profesor o profesora debe asumir individualmente ambos roles según la ocasión. Todos los Profesores deberían saber ambos roles o por lo menos manejar y saber bastante bien su rol secundario y desarrollarlo como baile propio si no se tiene. Esto es fundamental para transmitir el funcionamiento de la danza.

Los cambio de roles, desarrollan muy favorablemente la habilidad, comprensión y sensibilidad en la danza. Pero esto es algo que -no debe de aprenderse en cualquier momento-, porque este ejercicio o juego, solo es positivo, cuando se tiene un profundo conocimiento de uno de los dos roles. Y sin bases firmes podría ser muy perjudicial para el rol aprendido inicialmente ya que se confundirían técnicas. Es bueno hacer, si se quiere, ejercicios simples de cambios, Pero… y lo digo con MAYUSCULAS: el aprender “seriamente” el Cambio de Rol, debiera recaer únicamente sobre alumnos avanzados de tango. Diría incluso, que si alguien esta interesado/a, no debiera tomar el mismo esta elección, si no consultar humildemente con un profesor calificado si se está listo para afrontar este enorme cambio o complemento. Estoy seguro de que ningún hombre o mujer, desea perder su rol inicial por desarrollar un segundo.

Otro consejo es que nunca se deje de desarrollar el rol inicial si se comienza con el segundo. Lo ideal es que en un alumno avanzado tome una clase normal x cada dos de Roles cambiados. Será así, mas difícil desorientarse o perder bases del rol inicial. Cuando una mujer lleva de hombre, percibe errores posturales, de espera o equilibrio de quien la sigue, y cuando un hombre baila de mujer, reconoce si la marca y el caminar es claro o no en quien lo lleva. Entonces por comparación con uno o una misma se reconocen y mejoran errores o problemas que uno mismo tenía. El cuerpo aprende y mejora sintiendo los dos lados de la danza. Pero para esto hay que perder los prejuicios y pensar en la técnica. Luego en la milonga, cada cual hará de abrazo un baile.

Jerga*:Lenguaje diferenciado de algunas profesiones o ámbitos sociales.

Nota de Manuel Gonzalez (El Amague Tango Escuela), publicada en Revista PUNTO TANGO 24 de Octubre de 2008.
Foto: Juan Pablo Librera / www.juanpablolibrera.com/

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3 comentarios en “CAMBIO DE ROLES EN EL TANGO. Por Manuel Gonzalez”

  1. La verdad es que esto solo puede ser de interes para alguien que quiere ser docente e interiorizarse del rol opuesto para enseñar mejor, pero no creo que a ningun hombre le interese bailar “de mujer” y viceversa. Donde va a encontrar a otro hombre que quiera bailar con un hombre? Solo en las milongas gay. Y que mujer va a ir a una milonga para bailar con otra mujer, salvo que sea lesbiana?

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  2. Todo bien con el cambio de Roles, pero no hablemos de los mitos del Tango como si fueran historia… Si bien es cierto que se bailaba entre hombres, era algo común a todas las danzas decimonónicas, sucedía en varias partes del mundo y el Tango no era la excepción. La insinuación de que el Tango era un baile de prostíbulo no es correcta, eso es un mito que hace al menos una década no está en la agenda de ningún historiador serio. No es necesario utilizar este argumento como un justificativo para el cambio de roles, creo que todos tenemos la libertad de elegir con quién bailamos y como lo hacemos…. y ese derecho es el mejor justificativo.

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  3. hace bien para el cerebro ya que te hace pensar de otra manera y a sincronizar igual lo usan en Alemania para combatir el Alzehimer
    obio que si tenes pareja bailas como corresponde

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